Las alfombras que se entregan en el nuevo auto, y la seguridad vehicular
- Luis Piedra-Cueva
- hace 3 minutos
- 2 Min. de lectura

Con la compra del 0 km, generalmente la mayoría de las concesionarias entregan a modo de “obsequio” las alfombras de goma que ayudan a proteger el revestimiento del piso del auto. Pero no todo es lo que parece y es un aspecto que puede estar cambiando a partir de los fabricantes chinos.
Según una publicación en redes de un experto automotriz brasileño de larga trayectoria llamado César Urnhani, a quien tuve el privilegio de conocer cuando se desempeñaba como funcionario de Kia do Brasil, una vez más la industria automotriz asiática impone nuevos parámetros, esta vez aplicados a detalles que parecen muy insignificantes, pero no lo son.
Durante años hemos visto que al momento de la entrega, como un acto de cortesía la mayoría de los concesionarios colocan en nuestro nuevo vehículo las alfombras de goma, que generalmente quienes adquirimos recibimos con simpatía y agradecimiento.
Si bien en esencia se trata de un obsequio porque no se debe pagar aparte del valor del auto, no lo es tanto pues más allá del tema costos y de quien los termina cubriendo, normalmente vienen o con el logo de la marca o directamente con el nombre del concesionario que vendió la unidad. O sea, marketing publicitario.
Hasta ahí, no habría mayor problema. Pero el tema es que generalmente cuentan con modelos de alfombras estandarizados, que más o menos se utilizan para todos los segmentos de la marca. Por ende, la mayoría de las veces no calzan con la forma exacta del piso de nuestro auto, con bordes que no ajustan y puntas levantadas que quedan muy cerca de los pedales.
Urnhani destaca que en Brasil, ya hay algunos fabricantes chinos que a partir de directivas globales de la marca, determinan que las alfombras deben ser un elemento de serie, específico para cada modelo, incorporado desde la salida de la línea de producción y que deben entregarse con el auto ya colocadas en su lugar cuando llega a manos del cliente.
Una vez más, hay razones de seguridad muy básicas, pues es evidente que ocupan un lugar fundamental justamente por estar muy cerca de comandos esenciales del vehículo, y pueden convertirse en un obstáculo que dificulte el movimiento de los pies a la hora de requerir una acción de emergencia para evitar un siniestro.

Y no quiere decir que no se puedan comprar libremente. Es evidente que se ofrecen en el mercado y es posible tener exactamente la del modelo que corresponde a nuestro nuevo vehículo. El hecho es que ocupan un rol de tal importancia como para que el propio fabricante decida resolver aportar a la seguridad de la integridad de sus clientes desde el momento en que se sube por primera vez a la unidad.
Es de esperar que el ejemplo se extienda lo antes posible, pues en tiempos en los que la tecnología ofrece nuevos sistema de frenado autónomo y diferentes asistentes a la conducción, cada vez más accesibles, parece una contradicción que no se atiendan componentes tan simples, que también suman a la seguridad vehicular. Esencialmente en los segmentos que se ubican en una franja de precios intermedios, más accesibles.











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