Invasión tecnológica en París: las marcas chinas imponen el pulso del Salón del Automóvil

Con pantallas gigantes, colores llamativos y una ambición desbordante, los fabricantes chinos se han convertido en los grandes protagonistas del 91º Salón del Automóvil de París.
Aunque sus nombres y marcas aún resultan poco familiares para gran parte del público en Francia, su presencia masiva en la muestra despierta tanto una profunda fascinación por su innovación tecnológica como inquietud por el futuro del sector automotriz europeo.
La escala de esta irrupción es evidente en cada rincón de la feria. En el stand de Xpeng, el prestigioso Escudo de Brennus —que se entrega cada año al campeón de rugby de Francia— se exhibe en una vitrina para destacar que la marca es el nuevo proveedor oficial del Top 14 por tres temporadas. Por su parte, BYD rinde homenaje a la cultura local con una estatua de Ladybug, la protagonista de la serie animada Miraculous, ambientada en París y que incluye vehículos de la compañía.
Esta fuerte apuesta comercial viene acompañada de cifras sin precedentes. Con etiquetas como Zeekr, Chery, Leapmotor, 212, Aito y Li, las marcas chinas representan este año más de un tercio de los expositores totales, con 25 presencias frente a las 10 de la edición anterior en 2024. Según datos de la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA), la cuota de mercado de estos fabricantes en el continente se ha triplicado en solo dos años, escalando del 3% al 10%.
Los visitantes que recorren los pabellones no ocultan su asombro ante la propuesta de valor de los nuevos actores. En el espacio de Li, un vendedor invita al público a comprobar el confort de un gran SUV eléctrico bautizado como Li6: "Tómese su tiempo para sentarse atrás y comprobar la inclinación de los asientos; puede estirarse por completo". Este modelo, ya comercializado en China y Oriente Medio, prevé desembarcar en el mercado europeo durante el primer semestre de 2027 como un rival directo para las gamas altas de BMW, Tesla o Volvo, incorporando asientos con función de masaje, refrigerador trasero, techo solar y control por voz «de serie y sin extras».
Esta percepción de competitividad se repite entre el público. Sébastien Seret, un aficionado al motor que llevaba diez años sin pisar el salón, examinaba de cerca un modelo de la firma GAC mientras sostenía la ficha técnica de un monovolumen Lexus. Su veredicto, compartido por muchos asistentes, es contundente: "En tecnología, acabados y confort, los coches chinos han superado a los franceses". Una visión que respalda Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de BYD, al destacar que el público galo es un consumidor muy exigente al que es vital aportar tecnología de vanguardia.
Desde la perspectiva industrial, las marcas chinas insisten en integrarse a largo plazo en el ecosistema europeo. He Xiaopeng, fundador del fabricante de vehículos 100% eléctricos de alta gama Xpeng, afirmó durante la cumbre para profesionales de la Plataforma del Automóvil (PFA) que su empresa opera "en Europa, para Europa, con Europa". La firma, que fue la única marca no europea invitada al evento profesional, subrayó alianzas estratégicas como la participación accionaria del 4,99% que posee Volkswagen en su capital, además de contratos con proveedores de la talla de Michelin, Bosch y Siemens.
En el plano político y empresarial local, el reconocimiento de este avance ha generado debate. El ministro de Industria francés, Sébastien Martin, admitió en declaraciones recientes un cierto "retraso en el arranque" de la industria nacional frente a la tecnología eléctrica asiática. No obstante, los líderes de la automoción tradicional europea defienden sus fortalezas competitivas. François Provost, alto directivo de Renault, enfatizó que la cercanía y la confianza en la posventa siguen siendo valores diferenciales: "Dentro de 5 años, el mismo taller de Renault reparará sus coches. Las piezas de repuesto, ya saben que van a existir".
Por su parte, los nuevos competidores replican con el despliegue de sus propias redes de soporte. Thomas Rodier, director de marketing y comunicación de Xpeng Francia, señaló que la compañía cuenta con un centenar de concesionarios y un almacén de piezas en el país, proyectando superar los 10.000 vehículos vendidos desde su llegada al mercado francés en 2024.
Fuente: AFP, informe de Julie Coste e Isabel Malsang
* Imagen ilustrativa creada con IA









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