Los directivos de Stellantis y Volkswagen se unen y piden un bono "Made in Europa"
- Luis Piedra-Cueva
- hace 1 día
- 2 Min. de lectura

Ambos ejecutivos plantean a la Unión Europea la necesidad de un apoyo financiero que ayude a reducir los elevados costos operativos que padece la producción en el continente y dificulta la competitividad ante los fabricantes chinos.
Los principales directivos de Stellantis y Volkswagen, Antonio Filosa y Oliver Blume respectivamente, han unido fuerzas este jueves mediante una nota conjunta publicada en medios de referencia como el francés Les Echos y el italiano Il Sole 24 Ore.
En este manifiesto, ambos líderes solicitan formalmente la implementación de un "bono de CO2" exclusivo para vehículos fabricados en territorio europeo, con el firme objetivo de garantizar una competencia leal y blindar la industria automotriz del continente frente a la creciente presión externa.
Los firmantes argumentan que aquellos fabricantes que mantienen el grueso de su producción en Europa deberían recibir un apoyo financiero que compense, al menos parcialmente, los elevados costes operativos derivados de la localización geográfica.

Aunque históricamente nueve de cada diez coches vendidos en la Unión Europea han sido de fabricación local, Filosa y Blume advierten que el sector se enfrenta ahora a una competencia feroz, especialmente por parte de fabricantes chinos que operan bajo normativas sociales y regulaciones mucho menos exigentes, lo que les permite exportar vehículos a Europa con precios extremadamente agresivos.
La propuesta central de los directivos radica en la creación de una denominación oficial "Made in Europe" que otorgue beneficios tangibles a los vehículos eléctricos que cumplan con dicho estándar. Según plantean, cualquier coche bajo esta etiqueta debería ser elegible para incentivos inteligentes, tales como ayudas directas a la compra para los consumidores o un acceso privilegiado a los contratos de mercados públicos. De este modo, la industria tendría un estímulo real para mantener sus plantas en suelo europeo, permitiendo que los miles de millones de euros que actualmente se destinan a penalizaciones puedan reinvertirse en el desarrollo local.
Este movimiento se alinea con medidas recientes tomadas por países como Francia, que el pasado octubre introdujo una prima excepcional de 1.000 euros para coches eléctricos con baterías europeas, y con las demandas de figuras políticas como el ministro Sébastien Martin, quien aboga por exigir un contenido local del 75% en el valor de los vehículos.
Actualmente, la Comisión Europea ya aplica aranceles adicionales de hasta el 35% a los coches eléctricos fabricados en China, pero los líderes de Stellantis y Volkswagen consideran necesario ir un paso más allá para asegurar la sostenibilidad del empleo y la inversión en la región.
Fuente: AFP

















Comentarios