Conexión directa: Hennessey Venom F5-M es el hiperdeportivo más potente del mundo
- Auto Press
- hace 4 horas
- 4 min de lectura

Con un brutal motor V8 capaz de liberar más de 2.000 caballos de potencia, el modelo rescata la esencia más pura de la industria automotriz utilizando una caja de cambios manual de seis velocidades.
En un mundo rápidamente dominado por la tecnología, algunos recursos antiguos, aparentemente menos eficientes, ganan un barniz de glamour y forman parte de una tendencia de consumo que ha sido llamada Technostalgia, Renacimiento Analógico o incluso Retromanía. Y no se limita únicamente a discos de vinilo, cámaras fotográficas con carrete o relojes de cuerda. Este movimiento de mercado está llegando también a los automóviles de gran lujo. Es el caso del Hennessey Venom F5-M, un hiperdeportivo cuyo motor de más de 2000 CV está gestionado por una caja de cambios manual de seis velocidades.

El Venom F5-M es una respuesta clara a la tendencia de valorar el placer de conducir, lo que incluye la sensación de engranar manualmente una marcha, sentir el encaje perfecto y escuchar el sonido del selector. Esto puede ser un elemento diferenciador positivo para la estadounidense Hennessey, que se enfrenta a un escenario dominado por la francesa Bugatti, la sueca Koenigsegg y la croata Rimac. El hiperdeportivo fabricado en Texas se posiciona con un precio inicial de 2,65 millones de dólares, cercano al de sus rivales directos.
En Europa, esta cifra debería convertirse en unos 2,5 millones de euros, mientras que en Brasil, considerando impuestos y tasas de importación, el coste final superaría fácilmente los 25 millones de reales. Se trata de un mercado restringido, dirigido a coleccionistas y entusiastas que buscan exclusividad y rendimiento extremo, donde cada unidad es más un símbolo de estatus que un vehículo de uso cotidiano.
Desde el punto de vista tecnológico, el Venom F5-M presenta soluciones creativas. La transmisión manual de seis velocidades con gated shifter, o rejilla de cambio, es una rareza en este segmento, ya que la mayoría de sus competidores apuesta por cajas automatizadas de doble embrague. Esta elección tiene una función práctica: devolver al conductor un mayor control sobre la entrega de la monumental potencia del motor.
La suspensión activa, por su parte, se ajusta según el modo de conducción, permitiendo que el coche transite entre la pista y la carretera con eficiencia. La aleta dorsal de 1,40 metros de longitud, además de marcar la identidad visual, actúa como estabilizador aerodinámico a velocidades superiores a los 320 km/h, demostrando que cada detalle cumple una función técnica.
El diseño del F5-M busca crear una composición armónica. Aporta detalles modernos, como en los faros, los pilotos traseros o la propia aleta aerodinámica del techo, pero también elementos clásicos, como el perfil sinuoso, los pasos de rueda delanteros abultados y las grandes tomas de aire laterales. Por su parte, la carrocería en fibra de carbono expuesta y la toma de aire en el techo remiten a soluciones vistas en prototipos de resistencia y aviones supersónicos.

La configuración roadster descapotable busca privilegiar aún más la experiencia sensorial, en contraste con rivales que buscan récords de velocidad máxima en carrocerías cerradas. Esta elección revela una apuesta por la interacción directa entre la máquina y el conductor, más allá de la simple búsqueda de cifras absolutas.
En el apartado técnico, el motor Fury, un V8 biturbo de 6,6 litros, entrega 2059 CV y un par superior a los 199,7 kgfm utilizando etanol E85. Este propulsor fue desarrollado a partir del LS7 que General Motors empleó en modelos como el Chevrolet Corvette Z06, pero ha sido construido por la propia Hennessey.
Comparándolo con sus rivales, el Bugatti Chiron Super Sport ofrece 1600 CV, el Koenigsegg Jesko Absolut tiene 1625 CV y el eléctrico Rimac Nevera alcanza los 1914 CV. El Venom F5-M lidera en potencia entre los modelos con cambio manual, aunque el Jesko mantiene la ventaja en velocidad máxima proyectada, con 531 km/h frente a los cerca de 500 km/h del F5. Sin embargo, el enfoque de Hennessey no es la velocidad punta, sino la experiencia de conducción.
El Venom F5-M Roadster estrena un nuevo chasis de fibra de carbono para combinar rigidez y bajo peso. Con solo 1398 kg, la relación peso/potencia se mantiene cercana a los 0,68 kg/CV, muy superior a la del Bugatti Chiron, por ejemplo, que registra unos 1,4 kg/CV. La aceleración, sin embargo, será inferior a la de la versión con cambio automatizado. El paso de 0 a 100 km/h en el F5-M se situará en torno a los 3,2 segundos y el de 0 a 200 km/h en unos 5,5 segundos, mientras que el F5 estándar cumple con estas marcas en 2,4 y 4,7 segundos respectivamente.

El interior del Venom F5-M ha sido rediseñado para poner en valor la transmisión manual. La consola central cuenta con una nueva ergonomía, mostrando la palanca corta de aluminio mecanizado encajada en su rejilla. El acabado da prioridad a los materiales nobles y cada unidad recibe detalles exclusivos a elección del cliente. En el ejemplar británico, por ejemplo, el carbono de tono púrpura expuesto y los detalles en oro anodizado refuerzan la idea de que cada coche es una pieza única.
La inspiración del proyecto refleja una tendencia de retorno a la experiencia analógica en plena era de digitalización de los hiperdeportivos. Mientras que el Rimac Nevera apuesta por la electrificación y la inteligencia artificial, Hennessey busca una conexión física y visceral que ponga en valor la conducción manual y la potencia bruta. De este modo, el Venom F5-M no es solo una evolución de la gama F5, sino una respuesta al deseo de exclusividad y autenticidad en un mercado saturado de tecnología digital.
Por Eduardo Rocha de Auto Press Brasil, en exclusividad con AutoAnuario.uy

















